Tras estos tres días habrá personas que no cambiarán para nada sus hábitos, habrá personas que seguirán viendo con los mismos ojos cosas tan elementales como la comida. Personalmente estos tres días han hecho mella en mí. No voy a volver del mismo modo la serie de privilegios que tengo. Valorar la ducha con agua caliente, valorar la comida, valorar el poder dormir en una cama caliente, valorar el tener un lugar para mí, valorar muchas cosas.
Espero que estos tres días sirvan de algo más que la ayuda proporcionada. Repito, esta ayuda ha sido muy importante, pero no nos podemos quedar aquí. No puede ser una anécdota más en nuestras vidas. Esta experiencia debe significar para nosotros el cambio. Debemos cambiar tantas cosas... Espero no ser el único que no sea el mismo antes y después de los tres días vividos en el Banco de alimentos.
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